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| Haz el favor de no llamarme humano
| | WANG SHUO | | 320
págs. | | Traducción: Gabriel
García-Noblejas | | ISBN 84-89618-81-X
| | 17,50 €. | |
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El proceso de fabricación del superhéroe chino para las próximas
olimpiadas Una comedia desternillante Tras la
humillante derrota de China en los Juegos Olímpicos, el pomposo Comité
Nacional por la Movilización Popular asume la tarea de restituir el Honor
Patrio. Sus delegados se lanzan en busca del continuador de una legendaria técnica
de lucha desaparecida. Así, dan con Yuanbao, conductor de bici-taxi bastante
zángano, y lo captan para convertirlo en el nuevo Superhéroe Chino...
Tal es el inicio de una grotesca transformación que hará de Yuanbao
un fenómeno de feria sustentado por una gigantesca maniobra de marketing
que, entre otras lindezas, conllevará una operación de cambio de
sexo, un encuentro con el propio Buda y unas humillantes olimpiadas en las que
las naciones compiten en hazañas de autodegradación personal. A
la vez extraña e hilarante, Haz el favor de no llamarme humano es una exuberante
sátira del nacionalismo, los Juegos Olímpicos y el culto a la celebridad.
Con sus salvajes juegos lingüísticos y su irreverente celebración
del absurdo y lo inapropiado, Wang Shuo ha construido un texto mordaz y trepidante
que, a la manera de Orwell, desvela las flagrantes contradicciones de su sociedad
y, con ellas, las de la nuestra. Comenta el autor: «El Departamento de Propaganda
dice que mis obras son reaccionarias y ridiculizan la política, que su
gusto y su lenguaje son vulgares. Yo no lo niego». |  |
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| «Quizás la novela literaria más brillantemente
entretenida de los noventa. Si se puede imaginar a Raymond Chandler cruzado con
Bruce Lee (o quizás Richard Brautigan con John Woo), entonces se hará
una idea de qué ofrece esta novela... Pero conviene leerlo para saborearlo
de verdad. Es el autor más profundamente fresco» (Stephen King).
«Wang Shuo habla de modo romántico de los jóvenes rebeldes
alienados como lo hacía Jack Kerouac, y explora la paradojas y absurdos
de la sociedad como Kurt Vonnegut. En vez de criticar a los comunistas por ser
autocráticos, lo hace por algo mucho más devastador: se burla de
ellos por no ser enrollados» (The New York Times). «Asombrosamente
original y enormemente entretenida, esta sátira tiene dientes. Tenga cuidado»
(Henry Alford). «Wang Shuo es un escritor sin miedo que sorprende a sus
lectores en cada página» (Tom Perotta). «Haz el favor de
no llamarme humano avanza con una velocidad asesina hacia su inevitable y horripilante
final cubriendo total e hilarantemente la historia y el orgullo de los chinos
durante todo el camino» (Dave Eggers). «Lea este libro hasta su
apoteósico final sólo para saborear la más deliciosa parodia
jamás escrita del tan a menudo autodestructivo orgullo chino» (The
Wall Street Journal). «Wang Shuo ríe mucho más que
parpadea, sobre todo ante lo que considera la locura de aquellos que se toman
demasiado en serio» (Asiaweek). «Wang Shuo es la realidad
y el material que sale de su cabeza es el de la auténtica sátira»
(N. Lezard, The Guardian). «En el fondo, Haz el favor de no llamarme
humano es una inteligente parodia de las instituciones del gobierno chino y una
amarga alegoría del disparate de abusar de la fuerza y lealtad de la clase
trabajadora china» (J. Pray, USA Today). «La mayor parte
de sus diálogos al estilo de Joe Orton consisten en clichés exuberantemente
subvertidos y la guasa del autor es un gran estímulo para la misantropía
de su historia» (The New Yorker). |
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Wang Shuo nació en Nanjing en 1958 y se crió
con su hermano pequeño durante la Revolución Cultural como delincuente
callejero. Pasó cuatro años en la marina, de la que fue expulsado,
y, posteriormente, realizó una serie de turbios trabajos hasta que en 1983
se convirtió en escritor independiente. Como creador de la «Punk
Lit», se lo considera uno de los nombres indispensables de la actual literatura
china. A pesar de que sus obras están prohibidas desde 1996, se ha quedado
a vivir en su país, con su mujer y su hija, gozando, aunque precariamente,
de su condición de novelista más popular. Además de veinte
novelas, ha escrito con enorme éxito canciones y guiones para el cine y
la televisión. El director Jiang Wen llevó al cine una de sus novelas
(Juegos arriesgados) y en la actualidad, está trabajando en una
nueva película con Wayne Wang que se realizará en California.
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