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| Últimas notas de Thomas F. para
la humanidad | | KJELL ASKILDSEN
| | 128 págs. | | Traducción:
Kirsti Baggethum y Asunción Lorenzo | |
ISBN 84-96080-13-7 | | 12.50 €.
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«Soy terriblemente viejo. Ya me resulta
casi tan difícil escribir como andar. Voy despacio. No logro más
que unas cuantas frases al día». El lector de Últimas
notas de Thomas F. para la humanidad (que obtuvo el premio de la Crítica
en Noruega) comenzará odiando al protagonista y narrador de estos relatos,
un viejo cascarrabias y misántropo enfrentado al mundo de hoy. Después,
el lector se acordará de los ancianos queridos, y comenzará a descubrir
bajo la mala sangre de Thomas F. su chispeante buen humor, indicio de un alto
grado de sabiduría y lucidez. Finalmente el lector comprenderá,
no sin emoción, que le hablan de sí mismo, que Thomas F. es un representante
literario del Robinson Crusoe que estamos abocados a ser cuando lleguemos a eso
que la más reciente hipocresía llama la tercera edad. Llevando
al extremo la escritura minimalista y con un estilo austero, Kjell Askildsen nos
muestra un mundo en parálisis permanente, de relaciones enigmáticas
condenadas al fracaso, en el que la existencia es frustrante y las pulsiones están
reprimidas. Con una maestría soberbia y una expresión que enfoca
directamente a lo esencial, Askildsen consigue que cada cuento sea un tentativa
por descifrar un secreto oculto entre líneas. «El mundo está
lleno de insensatez y confusión, la falta de libertad tiene profundas raíces,
la esperanza de igualdad está disminuyendo, la fuerza superior es demasiado
grande, eso parece. Tenemos que estar contentos con lo bien que vivimos, dice
la gente, la mayoría vive peor. Y luego toman pastillas contra el insomnio.
O contra la depresión. O contra la vida. ¿Cuándo llegará
una nueva estirpe que entienda el significado de la palabra igualdad, una estirpe
de jardineros e ingenieros forestales que talen los grandes árboles que
dan sombra a todos los pequeños, y que quiten los brotes bordes del árbol
de la ciencia?». |  |
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| «Si la traducción de Kirsti Baggethun y Asunción
Lorenzo hace justicia a la versión original, este escritor debería
ser tenido más en cuenta. Pocos como él son tan demoledores contra
la estulticia que nos rodea y que amenaza con destruir nuestras neuronas o dejarlas
para el arrastre. (
) Los relatos de este noruego implacable, de alguna manera
nos recuerdan a los pecios de Ferlosio, pero mucho más legibles. Como si
fuesen estirados, convertidos en narraciones que cualquiera absorbe sin apenas
darse cuenta. Pero que calan hondo, que conmueven y sacuden el roble para que
caigan los frutos» (Leer). «Su economía estilística
no tiene nada que ver con el minimalismo vacío cultivado sobre todo en
Norteamérica. (
) Askildsen es veterano, maestro en la narrativa breve
y su literatura se puede calificar de comprometida. Su compromiso (
) es
con la libertad de pensamiento y con la conservación de la cordura en un
tiempo muy proclive a desdeñar tales conceptos» (José Luis
Charcán, La Razón). «Siempre es de agradecer
descubrir a un autor (
) que viene a romper la creencia de que el relato
corto era predominio de los escritores latinos o como mucho norteamericanos. (
)
Pero lo más sobresaliente posiblemente sea la estructura de los relatos,
piezas cortas, en las que el autor las encoge hasta el límite proporcionándonos
auténticos microrrelatos» (Luis García, Literaturas.com). «Askildsen
ha consolidado un proceso narrativo de rotunda y espléndida sencillez,
capaz de plasmar la realidad en un estilo minimalista que lo alía con el
mejor Carver. Askildsen ha sido señalado como un gran maestro del relato
corto y en Últimas notas
lo demuestra de manera soberbia. (
)
Lo más sorprendente es su capacidad para desvelar con precisión
milimétrica la plenitud del vacío. (
) Una observación
atenta e inteligente ilumina los relatos de Kjell Askildsen, convirtiéndolos
en imprescindibles, en extraordinarios, por la propia lucidez de su autor y la
exigencia de su enriquecedora sencillez. Compruébenlo» (M.ª
José Obiol, Babelia). De su obra Un vasto y
desierto paisaje (LENGUA DE TRAPO, 2002), la crítica ha dicho: «No
cabe el adorno, el juego o la apariencia. Sus cuentos son unos documentos confeccionados
con imágenes exactas de la soledad de los hombres de su época»
(Álvaro de Luna, El Cultural). «Una indagación
realizada con una inexorable y minimalista precisión» (Sabas Martín,
Radio 5, Todo Noticias). «En cualquier piso, en cualquier casa
de cualquier ciudad, puede estar pasando lo que Kjell Askildsen cuenta. El horror
está aquí» (Teresa Rosenvinge, Blanco y Negro). «Todo
un lirismo de la mejor especie (nada de poeticidades) y con deje sordo de ironía,
una especie de forma escandinava del sarcasmo (naturalmente helada) que nos deja,
tras leer estos cuentos, destemplados y como un poco al borde del abismo. Un abismo
innombrado, silencioso, raro y amenazante» (José F. de la Sota, Pérgola).
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Kjell Askildsen es uno de los grandes maestros actuales
del relato corto. Su primer libro, Desde ahora seré yo quien te lleve
a casa (1953), fue aclamado por la crítica, y al tiempo prohibido por
«inmoral» en la biblioteca pública de su ciudad natal. Además
de este Últimas notas de Thomas F. para
el público en general (Premio de la Crítica en Noruega,
1983), sus libros más conocidos son Un
vasto y desierto paisaje (LENGUA DE TRAPO, 2002, de nuevo Premio de la
Crítica en Noruega) y Un repentino pensamiento liberador (Premio
Riksmål, 1987). Ha sido traducido, además de al español, a
dieciocho lenguas. «El Noruego Kjell Askildsen resulta un referente fundamental
dentro de la narrativa breve escandinava y europea en general» (M.ª
Victoria Reyzábal, Diario de Málaga).
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