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No creo en los fantasmas, pero
sí en las personas fantasmagóricas. Cuidado: el que habla de fantasmas
puede convertirse en uno de ellos. Los textos de esta antología
son piezas inestimables de la narrativa breve, cuentos genuinos, historias insólitas
bien construidas con una gran calidad literaria manifiesta en su diversidad de
temas, formas y estilos. Pero además estos cuentos son el arranque del
género fantástico en el continente latinoamericano. Durante el
siglo XIX el progreso de la ciencia y la tecnología despejó misterios
que antes eran infranqueables para la religión. La secularización
de la sociedad, la agitada crisis espiritual y la influencia de las filosofías
orientales fomentó el interés hacia fenómenos como el espiritismo
y la telepatía que sirvieron de inspiración a las letras. La literatura
fantástica se afirma como la formulación estética de las
dudas sobre la muerte, de figuras como el diablo o el hechicero que el racionalismo
del Siglo de las Luces había relegado al espacio de la sombra. Esta narrativa
acoge aquellos símbolos turbios que quedaron recluidos en el lado oculto
de la cultura y que transgreden las leyes naturales (la perversidad, el erotismo,
el vampirismo, la locura, los fantasmas, las supersticiones
). Precedida
de un exhaustivo estudio realizado por Lola López Martín,
esta antología reúne autores acreditados (Ricardo Palma, Lugones,
Rubén Darío) junto a otros menos conocidos (Diego Vicente Tejera,
Carlos Olivera, Juan V. Camacho). Rescata, en definitiva, una selección
de cuentos de fascinante lectura, origen de la más versátil y rica
producción hispanoamericana en época moderna: la literatura fantástica.
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«El cuento fantástico hispanoamericano del siglo XIX --ese gran olvidado de la literatura fantástica-- es finalmente objeto de rescate por parte de la editorial Lengua de Trapo. Relatos que beben tanto del gótico o del modernismo como de las cosmovisiones caribe o andina produciendo un síntoma fantástico en muchos casos naif pero en algunos otros ciertamente macabro. La inclusión de dos notables figuras de la literatura peruana en la antología sirva de ejemplo: mientras la tradición de Ricardo Palma titulada "El Manchay-Puito" representa la vertiente más exótica del indigenismo literario y recrea una leyenda ancestral produciendo un efecto más folklórico que fantástico, el relato de Clemente Palma, su hijo, bebe de la maligna fuente del mejor Poe y produce un relato extraño e inquietante.
La selección viene precedida por un sustancioso prólogo de la joven Lola López Martín». (Ex Libris, Quimera)
«A pesar de la riqueza y la variedad temática y estilística desarrollada por los escritores hispanoamericanos decimonónicos de cuentos fantásticos (precursores, en opinión de la editora de esta antología, de los laureados narradores actuales) su producción permanece en el olvido, perdida en su mayoría en las páginas de los diferentes periódicos que les dieron acogida. Rarísimos son los que han pasado a ser editados posteriormente. Dado ese injusto olvido, resulta especialmente meritoria la tarea de búsqueda y selección realizada por Lola López Martín, que pone al alcance del lector contemporáneo el eslabón que une la brillante producción narrativa actual del continente hispano con los textos que ella defiende como valiosos esbozos iniciales». (María Victoria Reyzábal, Argonauta, Diario de Ávila)
«Penumbra. Antología crítica del cuento fantástico hispanoamericano del siglo XIX, editado por Lola López Martín, cuenta con un prólogo enjundioso, además de introducciones informativas interesantes para situar a cada texto y a cada autor en su espacio cultural». (José María Merino, Revista de libros)
«Penumbra. Antología crítica del cuento fantástico hispanoamericano del siglo XIX, es un excelente conjunto de relatos en los que lo misterioso, lo oculto, lo siniestro comparten la zona secreta de sombra o de penumbra que confunde la ficción con la realidad y produce efectismos truculentos a la que era tan aficionada la febril sensibilidad romántica: hechicerías y lugares mágicos, estatuas con poderes y las alucinaciones monstruosas de la fiebre, novias de muertos y catalépticos, emparedados y otras hierbas maléficas.
Leyendas y ángeles caídos, cuadros mágicos y hombres artificiales, clarividencias y ocultismos, sensualidad y terror nutren estos textos, de brillante imaginería parnasiana, de algunos de los mejores prosistas hispanoamericanos del XIX: de Ricardo de Plama a Rubén Darío, de Eduardo Wilde a Leopoldo Lugones, autor de esa cima memorable del cuento que es Yzur». (Santos Domínguez, Encuentros de Lecturas y Lectores)
«Esta antología, que se debe calificar de magnífica, recoge textos breves con diferentes estilos y modos de contar, todos, de carácter fantástico y escritos en el XIX». (SUR, El periódico de Málaga)
«He aquí el origen de una de las líneas más características de la narrativa hispanoamericana contemporánea: una antología crítica del cuento fantástico hispanoamericano del siglo XIX». (NTS, notesalves.com)
«Estos textos son piezas inestimables de la narrativa breve, cuentos genuinos historias insólitas bien construidas con una gran calidad literaria manifiesta en su diversidad de temas, formas y estilos». (Celesa)
«Interesante antología en la que se reúnen ejemplos sobresalientes del cuento fantástico hispanoamericano del siglo XIX. La rigurosa edición de lola López Martín y el hermoso formato del volumen llaman la atención enseguida y confirman a lo largo de su lectura las mejores impresiones».
(Eduardo San José, La Nueva España)
«Veintisiete relatos de diversidad de formas, temas y estilos que configuran una interesante rama del género fantástico de procedencia hispanoamericana». (Diario Vasco)
«En ese tiempo —como ahora, aunque la revolución científica entusiasme ya por completo a sus adeptos— no lo sabían todo. Quizás en la actualidad el efecto irónico consiga mayor eco en un acercamiento inicial, ya que en estas páginas los descreídos leeremos la historia convincente de personajes que supieron la hora exacta de su muerte (“Los muertos a hora fija”).
La imaginación es el terreno de la posibilidad; a ella aluden las historias aquí reunidas. Si se resolvieran las incógnitas —parecen decirnos estos personajes— no seríamos capaces de imaginar un vampiro. La puerta que conduce a lo inacabado comprueba la existencia de númenes que no tienen cara; por ahí, en cuartos separados, duermen los fantasmas, se afeitan los vampiros y los cuerpos sin esqueleto desdicen su médula». (Daniela Tarazona Velutini, Hoja por Hoja)
«Quedan verdaderamente pocas áreas de la literatura universal donde el marketing editorial no haya metido las zarpas, y por eso este "rescatado" es verdaderamente un acierto. Si la literatura fantástica nos ha llegado dictada por los góticos de procedencia anglosajona y alguna, escasa, avanzadilla francesa, en el siglo XX la mayor revolución fantasioso-maravillosa es la protagonizada por los hispanoamericanos, qué duda cabe. Aquí no están los conocidos, sino sus predecesores. En este libro hay una puerta, un aleph que invita a penetrar en un fantástico mundo de referencias, aquellas que no faltaban para acceder por acceder por completo a los hallazgos imaginarios de Arreola, Borges, Lispector o Cortázar […] La sucesión impuesta, atenta a la cronología, y las copiosas explicaciones de la editora, ponen en evidencia cómo la fantasía se introduce en los temarios, primero tímida, al poco arrolladora, y siempre con un carácter único, genuino y pintoresco, inencontrable en ninguna otra tradición fantástica» (Carolina León, Go Magazine).
«Una edición espléndida la de López Martín, un libro precioso por lo que se refiere al arte de la prensa, una preciosidad que acompaña muy bien el asunto: estudio refinado y profundo del cuento fantástico hispanoamericano del siglo XIX, seguido por una corpulenta elección antológica [...] La estudiosa española, sin embargo, privilegia en su libro una especie de historia de los orígenes del fantástico hispanoamericano y en éste el cuento breve, poniendo el acento en el interés hacia fenómenos como el espiritismo y la telepatía, inspiradores de una particular y delicadísima serie de narraciones que van a indagar el misterio [...] . El propósito de Lola López Martín no es un trabajo gratuito de recogida de antigüedades, sino es una aportación positiva, fundamental, para la historia de la creación artística hispanoamericana» (Giuseppe Bellini, Revista Oficial del Centro de Investigación superior de Milán).
«A pesar de la riqueza y la variedad temática y estilística desarrollada por los escritores hispanoamericanos decimonónicos de cuentos fantásticos (precursores, en opinión de la editora de esta antología, de los laureados narradores actuales) su producción permanece en el olvido, perdida en su mayoría en las páginas de los diferentes periódicos que les dieron acogida. Rarísimos son los que han pasado a ser editados posteriormente. Dado ese injusto olvido, resulta especialmente meritoria la tarea de búsqueda y selección realizada por Lola López Martín, que pone al alcance del lector contemporánea el eslabón que une la brillante producción narrativa actual del continente hispano con los textos que ella defiende como valiosos esbozos iniciales»
(María Victoria Reyzábal, Diario de Ávila).
«Esta antología, que se debe calificar de magnífica, recoge textos breves con diferentes estilos y modos de contar, todos, de carácter fantástico y escritos en el XIX [...] Esta narrativa acoge las transgresiones, lo que queda velado en la nebulosa del misterio, lo que se oculta detrás del espejo que devuelve la imagen del burgués anudándose la corbata para ir al teatro, lo excéntrico, lo inexplicable, lo que da miedo, la locura, las supersticiones, los fantasmas y el erotismo que era un peligro tremendo para la sociedad más o menos victoriana que servía de modelo [...] Léase». (Antonio Garrido, Cuadernos del Sur).
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