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El aturdimiento | | JOËL
EGLOFF | | 136 págs. |
| Traducción: Tamara Gil Somoza | | ISBN
84-96080-65-X | | 14,60 Eur. | |
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El aturdimiento es la recreación de un espacio apocalíptico
fundado sobre los escombros del mundo moderno, retrata la vida en un vertedero
post-industrial. Su autor, Joël Egloff, se sirve de la perspectiva de un
hombre que convive con su abuela, trabaja en un sangriento matadero con un compañero
llamado Bortch. El héroe describe con naturalidad un paisaje enfermo que
se caracteriza por el calor asfixiante, el ruido ensordecedor de los reactores
y por una oscuridad permanente. De la misma manera que la naturaleza integra los
residuos, los personajes de esta novela intentan asimilar con resignación
la miseria que los rodea. Estos individuos ven cómo todo se les escapa
(el amor, la realización de los sueños) y procuran contentarse con
lo que les ofrece la vida. "Esto no es vida -le digo a Bortch que acaba de
reunirse conmigo fuera. -Pero es la que nos ha tocado -me contesta" (p. 18).
Se trata de la aceptación de una pesadilla. La obra se alimenta de situaciones
rocambolescas que inciden en lo absurdo desde un punto de vista ingenuo. La deshumanización
de la urbe y la crueldad del mundo (niños que tiran piedras, jaurías
de perros dispuestos a acabar con todo) están descritas desde el humor
y la ironía. Joel Egloff recoge los residuos de la humanidad moderna para
crear una novela visionaria desde la brevedad de un estilo ágil y coloquial. Considerado
como uno de los integrantes de la nueva narrativa francesa, Joël Egloff nos
presenta su tercera novela, El aturdimiento. Su prosa ha sido definida
por la crítica francesa como de un realismo "naïf et cru".
La crítica ha dicho: "Tiene de Camus -en lo que concierne a El
extranjero- en esa variación sobre la ausencia -de sí mismo, de
los otros
- pero también esa manera de mirar la locura del mundo como
a distancia, sin juzgarla ni rebelarse" (L'express). "Irónico
pero nunca cínico, ambiguo pero nunca vulgar, esta cuarta novela se sitúa
ente el realismo más crudo y el onirismo más estrafalario"
(Le Figaro Littéraire).
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| «No es la del joven francés, Joël Egloff,
una novela para aturdir sino para espabilar. No puede escribirse sobre la porquería
de una manera más limpia, imposible más elegancia entre tanta mugre,
más poesía en tan inmundo desastre. No estamos, pues, ante una denuncia
sin consideraciones, sino ante un fabuloso manifiesto con extraordinarias contemplaciones».
(Pepe Monteserín, La Nueva España)
«Una novela
en la que el humor negro, la sorpresa hilarante y una mordacidad corrosiva trazan
el retrato posapocalíptico de un mundo que chapotea en las ruinas de la modernidad,
en los vertederos del desarrollo. Como un Camus pasado por Buster Keaton, con
personajes de Beckett filtrado por Javier Tomeo, a cuyas novelas me ha recordado
esta». (Santos Domínguez, Encuentros. De lecturas y lectores)
«Un
retrato agridulce de la posmodernidad en un mundo descoyuntado, la parábola amarga
de la civilización europea, levantada sobre escombreras que riega el queroseno y
habitan personajes como el anónimo protagonista electrizado, que brilla
en la oscuridad y tiene la orina azul y la sangre gorda, lastrada por metales
pesados y plomo en el cerebro. Enfocada sin dramatismo y con distancia,
como en Quevedo o en Valle la risa acaba convirtiéndose aquí
en una mueca trágica». (Santos Domínguez, blog)
«La
brutalidad de este mundo y la resignación de sus personajes están
tan bien descritas que uno llega a pensar que esa ciudad realmente existe».
(Comunicación Cultural)
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Joël Egloff nació en Créhange (Francia) en 1970.
Es guionista de cine y videoclips y películas institucionales. Hasta el
momento ha publicado además de El aturdimiento, "Edmond
Ganglion e Hijo" (Lengua de Trapo, 2001; premio Alain
Fournier), Los asoleados
(Lengua de Trapo, 2002) y Qué
hago aquí, sentado en el suelo (Lengua de Trapo, 2005).
Sus novelas lo han convertido en un referente de la nueva narrativa francesa de
calidad y humor. |