| «Un juego entre presente y pasado, entre realidad
y deseo, trama esta novela en la que el protagonista lucha contra sus fantasmas»,
(Escribir y publicar). «En Balneario
de almas Pérez Ortiz se arriesga aplazando demasiado sus intenciones
y retando al lector, pero sale airoso al sorprender con un final tan ocurrente
como premeditado», (Pilar Castro, El Cultural).
«En su capítulo final, el autor utiliza un recurso metaliterario
para darle un giro radical a su propuesta e involucrar al editor, quien se convierte
en un personaje más que prepara y corrige, para su publicación,
una novela que recibió cuatro años antes. Por tanto todos, autor,
personaje, editor y lector son parte activa del último trabajo narrativo
de Luis Pérez Ortiz, quien se muestra hábil e imaginativo una vez
más», (Sofía Cubría, El Norte de
Castilla). «Dos novelas publicadas han sido bagaje
suficiente para que Luis Pérez Ortiz haya conseguido un hueco en el panorama
de la novela actual. Balneario de almas le abrirá sin duda nuevos horizontes.
(...) Un curioso aprovechamiento del procedimiento metaliterario sorprende al
lector y deja al mismo tiempo transformada la novela (...) la curiosa pirueta
estilística final. La que corresponde como colofón a unas páginas
que demuestran el buen hacer narrativo de Luis Pérez Ortiz»,
(Nicolás Miñambres, Diario de León). «Se
cumple el precepto que habla de la lectura como un proceso creativo en el que
emisor y receptor se igualan. Luis Pérez Ortiz parece ser un firme partidario
de la democracia literaria, al menos en lo que se refiere a la libre participación
del lector en sus proyectos», (Vicente Araguas, Revista
de Libros). De su anterior novela, La
escondida senda: «Hay vida, pasiones, erotismo, incidentes
curiosos y humor fino en esta peripecia que sabe detenerse en los bordes de lo
especulativo. Una de las salidas más atractivas, singulares y prometedoras
entre las nuevas voces de nuestros días», (S.
Sanz Villanueva, Revista de libros). «Nos encontramos
ante un narrador poco común, con grandes dotes para transmitir y entusiasmar
por medio de la escritura», (Sofía Cubría,
El Norte de Castilla). «Un osado ejercicio de metalenguaje
que ejemplifica la cinta de Moebius», (Pablo Lucas,
Más Libros). De su anterior novela, Apuntes
de Malpaís: «Descripciones y reflexiones inmisericordes
y ácidas que derivan de un catálogo de anécdotas [...] cargadas
de furibunda pólvora dispuesta para dinamitar un sistema que se presenta
como el peor de los posibles», (L. Beccaria, Abc).
«Continua reflexión irónica del autor acerca
de cuanto Apocalipsis encierra la civilización moderna»,
(V. Araguas, Revista de Libros). «Vidas imaginadas,
sueños soñados y profundas reflexiones con los que se obtiene una
obra novedosa y madura», (S. Cubría, El Norte
de Castilla). «Relato fragmentado al máximo
donde los elementos se integran en un mosaico que representa los afanes de la
sociedad», (S. Sanz Villanueva, El Mundo). «Esta
novela suscita no pocos interrogantes y da respuestas a bastantes expectativas
que muchos lectores están reclamando desde hace tiempo»,
(S. Alonso, Reseña). |