"Alejada de las habituales formas de narrar debe colocarse
Hipnos, de J. A., una novela que supura sus buenas dosis de densidad a la par
que mantiene su interés en una trama en permanente huida hacia territorios
de dificultosa concreción. Hipnos ejerce, sobre un lector atrapado en sus
vericuetos, algo de ese poder hipnótico que, en continuo desconcierto,
permanece hasta el final. Y además le exige, como en toda buena literatura,
su parte de participación y de esfuerzo". (Ramón Acín,
Culturas, Diario 16). "Se trata de una obra de construcción
medida, cuidadosamente dosificada, como conviene a la índole de la desconcertante
historia [... . Hipnos es una novela ambiciosa por el afán que ha puesto
el autor en convertir la narración en un crisol de significados. Plantea
y sugiere muchas cuestiones nada triviales ni pertenecientes a modas pasajeras.
Está escrita con soltura y contada con destreza". (Ricardo Senabre,
Abc Literario). "Entren en la experiencia desconcertante de
leerla... Un juego de espejos donde las figuras van adquiriendo profundidades
inquietantes, donde la inteligencia y sus arabescos se conjugan con la intuición
y las iluminaciones bruscas". (J. Ferrero, presentación del libro). "Un
autor que escribe con temperamento inquietante, voz propia y una prosa felizmente
elaborada". (M. Bengoa, El Correo). "Hábilmente
conjuga el tema del límite entre sueño y realidad, y entre locura
y cordura, con la voz hipnotizadora del narrador y el engranaje de la trama [...
. La atmósfera de misterio que crea el narrador va in crescendo y aumenta
el interés del lector, en permanente suspense [... . La voz narrativa es
inquietante porque supone una incógnita no resuelta hasta las últimas
páginas [... . Siguiendo los pasos de Beatriz el lector queda hipnotizado,
sin llegar a escuchar el chasquido que lo despierte a la ¿realidad?".
(Neus Masergas, Lateral). "Una novela de estilo límpido
y envolvente sobre el universo de lo fantasmal y el maquiavelismo de la manipulación.
Hypnos se revela como una sorpresa en la rentrée de la literatura extranjera".
(Thomas Regniere, Le Figaro).
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