 |
 |
|
Cómo le
salieron las manchas al universo
|
|
JANNA LEVIN
|
|
304 págs.
|
|
ISBN 84-89618-96-8
|
|
19.50 €
|
|
 |
|
|
 |
 |
 |
 |
|
 |
|
«Somos la progenie del cosmos, y nuestra capacidad
para entenderlo es un legado». Partiendo de
ahí, Janna Levin ha escrito Cómo
le salieron las manchas al universo en forma de
cartas a Sandy Levin («mi madre, mi amiga»),
en las que ofrece un nítido y muy asequible
mapa del cosmos, concebido como un todo finito, frente
al universo infinito que describen otras hipótesis
más convencionales. Pero estas cartas nos muestran
también la intimidad de la autora, y se convierten
así en el diario conmovedor de una joven científica
obligada por su carrera a cambiar constantemente de
universidad y a poner en riesgo su estabilidad emocional.
«Voy a empezar respondiendo a una pregunta que
me hiciste en una ocasión y que no llegué
a contestar: ¿Qué es un universo? [...]
Cuando me hiciste aquella pregunta, creía que
conocía la respuesta: el universo lo es todo.
Sólo ahora comienzo a darme cuenta del significado
de la respuesta [...]. Todos estamos intrínsecamente
hechos de la misma sustancia. El tejido del universo
no es más que una tela coherente, tejida con
los mismos hilos con los que están hechos nuestros
cuerpos, lo que hace aún más absurdo
pensar que el universo el
espacio y el tiempo
pueda ser infinito, siendo nosotros finitos [...].
Podría decirse que esto es una historia de
la topología del universo [...]. Intentaré
explicarte mis motivos para pensar que el universo
es finito, aunque no sean bien acogidos en algunos
círculos científicos, y por qué
algunos estamos reñidos con el resto de nuestros
colegas».
|
 |
 |
 |
|
«Imagínense su universo hipotético
como una habitación con paredes permeables:
atraviesa usted una pared y se encuentra a sí
mismo entrando por la pared opuesta; mira hacia abajo
y ve luz procedente de su propia cabeza subiendo del
suelo. El universo es finito pero vemos infinitas
copias de él, como si estuviésemos en
la casa de los espejos» (A. Crumey, Scotland
on Sunday).
«Aporta un nuevo rayo de luz sobre las eternas
preguntas del hombre» (Eurorevista universitaria).
«Janna Levin es una de las jóvenes cosmólogas
con más talento y originalidad. Ningún
otro científico ha tenido aún el coraje
para escribir un relato tan honesto y personal sobre
qué significa vivir una vida de científico»
(L. Smolin).
«El trabajo de Levin se centra en la forma
del universo, un asunto que quedó inacabado
en la Teoría General de la Relatividad de Einstein»
(J. Lanchester, Daily Telegraph).
«Como matemática y topógrafa
especializada en hacer el mapa completo del universo
con sus curvas teóricas, su caos y sus agujeros
negros, el nivel científico de Levin es pasmoso»
(J. McLean, The Herald).
|
|
 |

Janna Levin es profesora en el Departamento de Matemáticas
Aplicadas y Física Teórica de la Universidad
de Cambridge (Reino Unido). Nació en 1968 en los
Estados Unidos y ha vivido en Chicago y Nueva York. Se licenció
en Física y Astronomía en la Universidad de
Columbia, se doctoró en el MIT (Massachusetts Institute
of Technology) y trabajó sucesivamente en el Instituto
Canadiense de Astrofísica Teórica y en el
Centro de Astrofísica de Partículas de la
Universidad de California, Berkeley, antes de trasladarse
a Inglaterra. Está considerada una de las mayores
especialistas mundiales en la materia y una investigadora
polémica debido a su lucha por la aceptación
de la mujer en los círculos de investigación
de élite.
|