eledeté se viste de Navidad

Queridos amigos, ¿han escrito ya su carta a Papá Nöel? ¿¿¡¡No!!?? ¿Y a qué esperan? Llegó el momento. Escriban, escriban aquí todos y cada uno de sus deseos, que el equipo de eledeté está más que dispuesto a concedérselos… Si les vieran… lo guapos que están con sus gorritos de Papá Nöel… Miren por ejemplo a Eva (aunque no sabemos muy bien si se ha disfrazado de Mamá Nöel o de Cabaretera: quizás una mezcla de las dos. Eva, Eva…).

Pidan, pidan, que “ante la Virtud de pedir está el Defecto de no dar…”. ¡Ay, no! Que era al revés: “Ante el vicio de Pedir está la virtud de no Dar”. Sean muy viciosos, todo lo que quieran, y su imaginación les permita…

¡¡FELIZ NAVIDAD, y Próspero Merimée!!

No hay dos sin tres…

Bueno, bueno… Que Fernando también es un tipo muy majo (aunque más bajo). Y claro que tiene mejor gusto musical (mis respetos a los amantes del cante profundo y la rumba de las cumbres y vientos pirenaicos) del que a priori parece. Lo que pasa es que el pobre trabaja veintisiete horas seguidas (las veinticuatro del día más tres que le roba al día siguiente, de modo que tiene un lío del copón), y a veces no acierta… Pero a lo que íbamos, a los gustos (que no disgustos), por lo que le dejamos aquí un regalito para que vea y sienta que también le queremos (aunque le agradeceremos ciertas contenciones maníacomusicales): nos hace reír, mucho, a todos, cada día. Y, ¡Ay!, si no fuera por él (y por Heterónima) ¡qué comeríamos! ¡No habría libros! Supongo que solo manzanas, sobre todo Eva… Aquí le dejamos el gift (solo escuchen: la voz lo merece. No hace falta ponerle cara).

¡Por favor, qué pelota estoy! No soy yo, parezco otra… Deben ser estas pastillas que me ha recetado el médico para las tos… Ah, no, que eran para la indigestión…

Y para los poco o nada románticos, les dejo este vídeo: ayúdenme, ¡por Dios! Díganme que le pasa exactamente a este hombre, por qué gesticula de ese modo, por qué señala tanto hacia arriba, por qué nos castiga con esa indisimulada ironía, por qué da vueltas sobre sí mismo, por qué mueve la cabeza hacia un lado, por qué lleva esa corbata que hace daño a la vista, por qué se marca ese bailecito tan raro (no sé a quién pretende imitar: si a Fred Astaire, Mary Poppins o a nuestro inigualable Raphael…), por qué arruga la nariz, por qué tiene tan poco sentido del ritmo… ¡Toreroooo….! ¡Horreur!

Y ahora me voy en busca del Bekario, que me prometió que me explicaría cómo subir los vídeos a un tamaño más pequeño, pero nuevamente ha desaparecido… ¡Bekariooooo!

Y no olviden que no hay dos sin tres…

Dejen todo en mis manos

Aquello que hay en mí, que no soy, y que busco.
Aquello que hay en mí, y que a veces pienso que
también soy yo, y no encuentro.
(…)
Este es mi mal y mi razón de ser.

Mario Levrero – El discurso vacío (fragmento del prólogo)

Y como continuación del prólogo, aquí tenemos a Mr. Ignacio despeinado y desdoblado (es lo suyo):

© HOFFA

No sólo es un artista de las cubiertas, y un fiera de la comunicación, sino que además compone, y toca (la guitarra). Pero Fernando le censura y tortura (¡qué malo!): solo le está permitido mostrar su faceta artística de 2pm a 3pm (tiempo que él dedica a comer, de modo que nothing de nothing); y cuando vuelve, le machaca con música imposible: rancheritas, cante hondo (bufff), rumbitas catalanas y no catalanas (bufff x 2), y demás. Paciencia no le falta, no. Pero está calladito y atemorizado. ¡Vamos a darle un poco de alas al chico, y que toque lo que haga falta y cuanto haga falta! ¡Dale Ignacio, dale!
(Guiño, guiño, como bien dice mi amigo martín…)

Buen cine, buena música, buena literatura

“Todas las mañanas del mundo son caminos sin retorno”.- Pascal Quignard

L’Arabesque (M. Marais)

¿Qué más podemos pedir? Pues que nuestros libros estén en el mercado Mexicano (¡Viva México!). ¡Y SÍ!: la prueba nos la trae Eva (se esconde, esta tímida, parece que no quiere protagonismos).

Pero la vemos, quiera o no.

Y aquí está, junto a Joaquín Guerrero-Casasola, autor de esta casa (pinchen, pinchen en el enlace los amantes de la novela negra). ¿Qué más podemos pedir? Nada, porque además Eva viene cargadita de regalos para todos… ¡Ándale, guapa!

eledeté en (y desde) México (lindo y querido)

Amo el Canto del Cenzontle,
Pájaro de Cuatrocientas voces
Amo el color del jade,
y el enervante perfume de las flores;
Pero amo más a mi hermano el hombre

Nezahualcóyotl

A todos los escritores en Viernes (ciernes)

He tomado la decisión de descongelar el departamento de lectura de eledeté, esto es: manuscritos como merluzas (que te dejan frío) y el agua corriendo por debajo de la puerta hasta mis zapatillas con forma de perrito. En fin, para los escritores en ciernes (que no en viernes, que ya sé que el viernes es el día de ir a las presentaciones a robar bombillas), para esos…

Primer asunto:

Existen narradores que no tienen porque ser un personaje, se llaman narradores en tercera, creo recordar, aunque no se si sé refieren a que viven en la tercera dimensión, o que hablan en tercera persona, la cosa está en que vosotros no debéis de conocerlos porque en todos y cada uno de los manuscritos descubro a un hombre que habla y habla sin parar. Y leo en uno llamado Esta comedia mía; “La vida es como aquel cajón en el armario de la cocina en el que se guardan un montón de cosas, ahora les contaré qué cosas son las que yo guardo en mi cajón, como las veo y qué siento hacía ellas, lo haré a lo largo de quinientas páginas y tendré a suerte no moverme ni un ápice de esta silla a lo largo del texto” Un tipo majo este tal Josémi Pepuño Garci, ya que al menos él lo tiene claro y me avisa de que va a joderme la tarde. Amigos, no. Sabed que podéis moveros si habláis a través de un narrador en primera, podéis dejar de pensar en algún momento y filosofar lo justo y sólo necesario y además contar una historia en la que pasen más cosas, cosas que no sólo ocurran en vuestra cabeza y en vuestras tripas.

Por favor, soy un lector atormentado.

Como punto de partida podéis aprender un poco de este libro, tiene amor, desamor, anécdotas, historia y todo contado con un tipo que es también un personaje. Además tiene una mujer misteriosa, que ya es más que todas esas Marías (que manía con el nombre de María) que me ponéis en los manuscritos y son siempre la misma creo yo, que salta de un libro a otro cuando yo no miro.

Que os cuente la Bekaría que ella sabe de este y de otro montón de innombrables asuntos (toma fotos, tiene notas, os espía):

“Urbano Expósito, guionista inédito, quisiera estar seguro de querer lo que quiere. Tino, en cambio, tiene claro que quiere lo que quiere. Selmo, en fin, quiere que lo quieran. Vidas diferentes, cada una apunta un recorrido propio, que Urbano, ahora aprendiz de novelista, pretende contar, aunque con un estilo ingenuo y torpe, plagado de recursos cinéfilos. Para entonces, sin embargo, habrá irrumpido en la historia la señora Gladstone, y la narración se encauza, se transforma, se convierte en algo nuevo, inesperado y, a la postre, misterioso; pero también terrible”.

La Bekaria me obliga a hacer publicidad (soy el único al que manda)….

Buscad, buscad, a ver dónde narices salgo YO…

Para la heterónima

ODA

Para ser grande, sé entero: nada
tuyo exageres o excluyas.
Sé todo en cada cosa. Pon cuanto eres
en lo mínimo que hagas,
por eso la luna brilla toda
en cada lago, porque alta vive.

Fernando Pessoa (De heterónimo Ricardo Reis)

Mimí, Mimí…

Si es que no puede una ni descansar un ratito… ¡Será posible! Ni poemas, ni música, ni nada: aquí, el señor editor (dígase Pote), que quiere que hable de nuestros libros, y me despierta sin miramiento alguno. ¡Si yo lo que quiero es dormiiiiiirrrr! Y para despertarme, me deja este libro encima de mi mesa:

¿Una novela corta de caballerías? Claro… Ahora ya sé el porqué de tanto encierro:

Fernando: “Me voy a la sala de lectura a corregir, no me molestéis ni me paséis llamadas”
Raquel: “Mañana me quedo en casa corrigiendo”.

Y pasado, y al otro, y al otro… ¿Qué corrigen tanto y tanto tiempo…? Lean, lean la cuarta de cubierta, recién salidita del “horno”:

Esta es una novela donde lo poético y lo pornográfico se materializan en la figura imposible de Mimí Akcentijević, una proyección en negro sobre blanco de las fantasías más animales y delirantes de su creador. Compuesta por capítulos breves en los que se ofrecen distintos matices de la relación de la protagonista con el mundo, Las aventuras de Mimí Akcentijević es un canto a los placeres más carnales, pero también la reflexión irónica de un hombre frente al objeto de su deseo, dotado de una personalidad propia y arrolladora.

Ajá…

Sigamos. Reseñas de prensa:

«No es frecuente encontrar un libro porno que además sea intelectual. El libro Las aventuras de Mimí Accentiévitch, de Vladan Matijević, es la excepción que confirma la regla: es una obra fuera de lo común, delirante y llena de reflexiones brillantes sobre la vida, el amor, el orgasmo» (Marie-Claire France).

“Es un libro duro. Muy, muy sexual, incluso obsceno, casi pornográfico por momentos. Pero también es divertido, increíblemente divertido. Ingenioso. Sorprendente. Un deleite.”
(Le Devoir)

Ajá…

Y luego al pobre Lector profesional le tienen semi-castigado en la cocina leyendo estupideces varias. ¡Qué listos!

Pues yo me vuelvo a la cama… Y ustedes imaginen a placer

Clarividencia

Andaba ojeando la revista “Clara, íntima para la mujer” (yo tampoco lo entiendo) cuando he visto publicada una lista con las repeticiones más absurdas que se dan en las presentaciones de libros. Las transcribo y las comento:

- Lo normal en estos tiempos es no poder escribir el libro que uno quiere, he de decir que no ha sido mi caso. (¿Pero si todos dicen que no ha sido su caso como puede ser “lo normal en estos tiempos”?)

- Lo cierto es que no quiero hablarles mucho de mi libro… (Pueden agarrarse a los asientos que va para largo)

- Estamos ante uno de esos libros buenos, que hacen preguntas…. (En fin…el sumun de las categorías…)

- Y llegó un momento en el que la novela se escribía a sí misma y los personajes cobraron vida. (¿Y eso es realmente bueno? Da miedo…)

- Quiero agradecer esto a la editorial, a mis padres, a mis amigos, a la labor de Josemi, a la de Pepito, al buen hacer de Santa Madonna y Cristinita, a la gente del Bierzo…(¿Pero se trata de una novela coral o qué?)

- Seré breve porque considero que hoy es el día del autor…(Ese es el editor ,que se escaquea porque no se ha leído la novela…)

- Bueno, estamos aquí para presentar la última novela de… (¿Eso lo hacen por si alguien se ha confundido de sala pese al enorme cartel que anuncia Premio Planeta?)

Y luego vienen las preguntas de los asistentes, que también tienen su propia lista:

- ¿Y le resultó muy difícil publicar?
- ¿Y usted cómo escribe, desnudo, en pijama, vestido?
- ¿Y cuándo? ¿Por la mañana o por la noche?
- Disculpen, ¿no decían que había un ágape después de esto?
- Yo sólo quería decirle que me gustan mucho sus novelas (Se da mucho en las presentaciones de una primera novela)
- ¿Le llevó mucho tiempo escribir el libro?
- Yo quería hacerle una pregunta al editor, ¿aceptan manuscritos? Es que tengo un poemilla en el bolsillo…
- ¿Qué es lo que espera de su novela?

Y todo ello no hace más que revelarnos la cierta imposibilidad de cualquier diálogo habido y por haber.

En fin, voten señores… Voten la frase más absurda, a ver si entre todos conseguimos quitarle al discurso aprendido algo de su febril virtuosismo…

El Lector profesional

Wake up and smell the coffee

Vamos a ver si logramos que LA BEKARIA se despierte del todo: estamos a punto de conseguirlo. Ha abierto un ojo: la hemos pillado escribiendo en la anterior entrada…

¡¡¡VENGA, ARRIBA!!!