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Ojos cortados | | ÓSCAR CALAVIA | | 240 págs. |
| ISBN 978-84-8381-082-8 | | 17.90
€. | |  |
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La nueva novela del ganador del Premio Tigre Juan. Una de las voces más singulares de la nueva narrativa española.
Un ingeniero recién licenciado acepta dirigir las obras de reformas del tren en una vieja mina de dudosa productividad pero que representa el orgullo industrial del país. Asolado, con apenas actividad y gobernado con torpeza, El Hoyo, como todo el mundo conoce al pueblo que ha crecido alrededor de la mina, esconde un secreto que arrastra a todos aquellos que lo conocen... Tras escuchar esta historia de parte de un extraño, el protagonista de esta novela siente que su vida, de alguna manera que él mismo no comprende, se complementa con la del desconocido.
Como ya sucedía en Las botellas del señor Klein (Lengua de Trapo, 2008), Ojos cortados es una propuesta narrativa en la que las historias convergen movidas por una fuerza que solo se deja entrever, pero que arrastra a los personajes a destinos fatales.
Web del autor: cafekabul
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De Las botellas del señor Klein (Nueva Biblioteca, 138):
«Leer y seguir leyendo estos escuetos cuentos que son de una densidad estimulante y que llevan a quien lee por un laberinto del que no desea salir. No hay golpes de efecto sino fuego literario iluminando la extrañeza. Exaltación del cubo de Rubik o del jeroglífico, qué más da, pues enigmas y disfunciones te aferran a la lectura en un afán casi científico de hallar la transversalidad de las historias, sintiéndose esta lectora náufraga inmortal deseosa de que el mar le siga ofreciendo una de esas botellas que otro le envía». (María José Obiol, El País, Babelia)
«Un escritor al margen de los malsanos círculos literarios, con toda
la libertad para crear una obra igualmente singular. Alejamiento
del mundo literario pero no de la mejor literatura.[…] Novela accesible pero al mismo tiempo sutilmente compleja en la que el narrador omnisciente e irónicamente autocrítico, que con frecuencia define
su propia novela hasta crear una verdadera poética, al mismo tiempo parece no decidir el destino de su escrirura, precisamente porque su protagonista, el señor Klein , no era un individuo, sino varios individuos coordinados […] Leemos los signos en los tatuajes, levantamos el lienzo blanco que oculta al cuerpo desnudo, nos
atenaza el deseo reprimido, acabamos confundiendo el sueño con la
realidad, buscamos signos que nos den la clave, tratamos de descubrir
la verdad bajo las apariencias. Y regresamos así al origen del mundo y
de la leyenda para renacer, deslumbrados, como lectores. Fascinante».(J.A. Masoliver, La Vanguardia)
«Klein -¿y Calavia?- es un personaje de personajes: Lo vemos, lo leemos, lo reconacemos, como un pornógrafo revolucionario, un exquisito cristalero, un antropólogo disparatado, el narrador de este texto, el lector, cualquier lector, de esta escritura. Todos náufragos en islas desiertas. Retengan esta idea. Calavia dice -¿y Klein?- que no preguntemos por el Señor Klein, pues se ha convertido en una de las pocas expresiones posibles del deseo imposible en la era post-moderna […] Yo me pregunto y te pregunto - Klein, Calavia, escritor, lector - por tu escritura y te digo: […] Como el escritor comprometido que tú también eres a tu manera, evitas la predeterminación de la novela tradicional.
Tienes la libertad, la real y la intelectual, como eje central de tu narración».(J.M.Bernáldez, MERCURIO).
«A esto se le llama empezar fuerte: Oscar Calavia pone el pabellón altísimo confeccionando una opera prima compuesta de retales, piezas de rompecabezas con vida propia que versan sobre los más variados aspectos de las relaciones humanas: el amor y el matrimonio, los celos, la posesión y el abandono, el deseo ardiente y el miedo a satisfacerlo. Por sus páginas desfilan personajes imposibles que están al servicio de estas disertaciones […] Absolutamente recomendable sobre todo para quienes aún buscan una novela que sorprenda, original y distinta» (Carolina Prada, NOTODO).
«Es agradable la sensación de libertad de Las botellas del señor Klein: uno no tiene claro si entre las manos lleva cuentos o una novela, si un puzzle o un espejo roto. Concebido como un juego, menos 'rayuelesco' de lo que el índice propone, será el libre albedrío de las múltiples historias lo que guiará al lector hasta su disfrute» (Paul Viejo, Público).
«Su novela es diferente, desconcertante, algo que parece un leit motiv en su obra literaria» (Diego Marín A., Diario de La Rioja).
El Premio Tigre Juan que busca dar a conocer la primera mejor novela publicada en español en cualquier parte del mundo fue entregado el 15 de mayo del 2009 a Óscar Calavia el en Oviedo.
El diario La Voz de Asturias señala que la novela «se queda grabada en el recuerdo más que cualquier otro acontecimiento que hubiera ocurrido en nuestra vida»
Por otra parte, La Nueva España dedica una extensa entrevista al autor, subrayando las novedades introducidas en la forma de la novela y lo bien recibida que ha sido por la crítica especializada.
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Oscar Calavia Sáez (Logroño, 1959) vive desde 1986 en Brasil, en la isla de Santa Catarina, después de pasar algunos años en São Paulo y la Amazonía. Es profesor de Antropología y ha escrito un buen número de libros y ensayos sobre temas de su especialidad, siendo sus colaboraciones en Revista de Occidente las más accesibles al público de lengua española. Su anterior obra, Las botellas del señor Klein (Lengua de Trapo, 2008), recibió el premio Tigre Juan a la mejor primera novela en castellano publicada en su año. Su segunda novela, La única margen del río (2008), fue finalista del I Premio Logroño de Novela. Ojos cortados es la tercera obra de ficción que publica |